Tierra de nadie la Nacional

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Los Cerveceros, con marca de 49-39, tienen el mejor record de la Nacional.

Por ESTEBAN J. PAGÁN RIVERA, Cancha Local 

Esta noche comienza la segunda mitad de las Grandes Ligas, y ya dije quien, a mi juicio, jugará en octubre en la postemporada de la Americana.  Ahora le toca a sus “hijos”, o “bisnietos” (dado los resultados de los últimos Juegos de Estrellas), la Liga Nacional.  Ahora mismo hay nueve equipos a menos de cinco partidos de una posición en la postemporada, por lo que será una segunda mitad con mucho partido importante.  A continuación, mi análisis de cada división. 

La División del Este de la Liga Nacional presenta unos Mets de Nueva York que le han dado vida a otros equipos inconsistentes, al ellos mismos no presentar la consistencia necesaria que ya les hubiera dado el título de división. 

Los Mets entran a la segunda mitad con marca de 48-39, solamente dos juegos por encima de los Bravos de Atlanta y 4.5 sobre los Phillies de Philadelphia.  De los cinco equipos de la división, solamente los sotaneros Nacionales de Washington han ganado dos juegos corridos entrando a la segunda mitad. Nueva York acumula marca de 2-6 en los últimos ocho partidos, y hubo un tramo en el que se fueron con marca de 4-14 la primera parte de mayo. 

Gracias a esos días de pésimo juego por parte de los Mets, equipos como los Bravos y Phillies mantienen vivas sus esperanzas de ganar la división.   El principal problema de los Mets es su ofensiva.  Solamente un jugador del cuadro regular batea sobre .300, y ese es José Reyes con .307.  Carlos Delgado ha tenido una mala primera mitad, con promedio de .242, y Carlos Beltrán acumula .264.  Es de suma importancia que ambos peloteros empiecen a hacer más contacto a la bola, ya que ellos son la maquinaria de los Mets. 

Los Bravos tienen tremendo caso para poder ganar la División.  Han ganado sus tres series contra los Mets, acumulando marca de 6-3 contra el líder de división.  De hecho, tienen marca ganadora contra toda la división, excepto contra los Marlins de Florida, contra quienes tienen record de 5-7.   Atlanta tiene nueve juegos más contra lo Mets, lo que puede ser tremenda ventaja para los Bravos.  Para alivio de los Mets, el último partido contra Atlanta será el 12 de septiembre, así que no se tienen que preocupar por decidir la división en una última serie. 

Los Mets tienen que ponerse a ganar partidos más consistentemente.  Mientras no lo hagan, los Bravos seguirán rondando, y esos nueve partidos entre ellos serán cruciales.  Hasta que Nueva York no demuestre ese nivel que los llevó la Serie de Campeonato el año pasado, me tengo que ir con Atlanta para sobrepasarlos. 

La División Central de la Liga Nacional es tierra de nadie.  Parece que nadie la quiere ganar.  Los Cerveceros de Milwaukee, de todos los equipos, se han adelantado al bonche de equipos que no están cumpliendo con sus expectativas, como los campeones Cardenales de St. Louis o los Astros de Houston, las novenas que tradicionalmente se pelean el banderín de la división. 

Milwaukee acumula marca de 49-39, con ventaja de 4.5 sobre los Cachorros de Chicago y 7.5 sobre los Cardenales.  Los Astros, quienes apenas dos años estaban en la Serie Mundial, están a 10.5.  Es la primera vez que los Cerveceros entran al descanso del Juego de Estrellas liderando una división desde 1982, cuando estaban al frente en la División del Este de la Americana por puntos porcentuales. 

Sin embargo, entran a la segunda mitad perdiendo seis de los últimos ocho, incluyendo tres partidos en Pittsburgh.  Esto le ha dado un segundo aire a los Cachorros, quienes terminaron la primera mitad ganando 12 de 16 partidos, y de repente, se ven con opciones para ganar la Central. 

Alfonso Soriano está produciendo y Derrek Lee está saludable.  Carlos Zambrano luce imparable, y Jason Marquis y Ted Lilly están teniendo buenas temporadas.  Son un grupo de jugadores veteranos que han estado en competencia antes, contrario a los Cerveceros.  Aunque poseen marca ganadora contra Milwaukee, 7-5, solamente se verán las caras tres partidos más, a finales de agosto. 

Los campeones Cardenales están en 40-45.  Las buenas noticias es que tienen un record ganador en los últimos 20, 11-9.  Pero la discusión entre Albert Pujols y su dirigente Tony La Russa en el Juego de Estrellas deja ver la frustración del jugador franquicia de los Cardenales, y si Pujols no está feliz, el equipo tampoco puede estarlo.  Se les está haciendo tarde rápido, y no los veo teniendo chance para defender el título en octubre. 

En esta división, en la cual todavía no surge un claro favorito, me tengo que ir con el grupo de jugadores con experiencia y que actualmente juega el mejor béisbol de la división: los Cachorros de Chicago.  ¡Sí, eso es así, los Cachorros vuelven a jugar en octubre! 

La División del Oeste de la Liga Nacional es la más competitiva de todas las mayores, con cuatro equipos divididos por 5.5 juegos.  Los Padres de San Diego, con marca de 49-38, tienen un juego de ventaja sobre los Dodgers de Los Ángeles, 3.5 sobre los Diamondbacks de Arizona y 5.5 sobre los Rockies de Colorado.  

 Luego de ganar cuatro partidos corridos para finalizar el mes de mayo, los líderes de la división entran a la segunda mitad con marca de 3-5 en julio.  Y como si fuera poco, sus competidores más cercanos, los Dodgers, tienen marca de 4-6 en los últimos diez.   Hablando de equipos que no quieren la división y de pésimo juego, los Diamondbacks de Arizona tienen marca de 2-8 en los últimos diez, para terminar la primera mitad en marca de 47-43, luego de estar 12 juegos sobre .500 el 24 de junio. 

¿Qué más se puede decir de una división en la que el equipo que más prensa atrae es el que está en el sótano (los Gigantes de Barry Bonds)?  Bueno, si miramos los enfrentamientos entre San Diego y Los Ángeles, los Padres lideran la serie 7-5, y han ganado cinco de los últimos seis.  Los Dodgers no pueden depender solamente de Brad Penny, quien ha tenido una campaña de ensueño, con marca de 10-1 y 2.39 de ERA.  Por eso es que habían firmado a Jason Schmidt, pero lamentablemente, el último se perderá el resto de la temporada.   Derek Lowe está haciendo un buen trabajo con marca de 8-8 y 3.12 de ERA, pero no va a ser suficiente.  No pueden seguir ganado uno y perdiendo otro si quieren llegar a la postemporada, y Penny no puede lanzar tres veces a la semana.  

Los Padres tienen problemas con la ofensiva.  Su promedio colectivo es de .242, número 29 de las Mayores.  Para asegurar la división, seguirán que tener contando de su excelente rotación de lanzadores en la que se encuentran los dos Todos Estrellas Jake Peavy y Chris Young, complementados por los veteranos Greg Maddux y David Wells.  El bateo pronto volverá a emerger, y eso los catapultará al título de división. 

El comodín de la Liga Nacional es de las decisiones más fáciles que tengo que hacer.  Mientras escribo estas líneas, los Dodgers tienen el “wildcard” con ventaja de dos juegos sobre Atlanta, 2.5 sobre Arizona, cuatro sobre Chicago, y 4.5 sobre Philadelphia y Colorado. 

Ya dije que los Bravos le ganarán la división a los Mets, por lo que dejará a la tropa de Willie Randolph buscando el comodín.  No veo la manera que los Mets se pierdan de la postemporada.  El cuerpo monticular de los Dodgers no aguantará presión.  Por otro lado, también señalé que los Cachorros le ganarán la división a los Cerveceros, lo que significa que Milwaukee se perderá la postemporada, aunque su fanaticada no se lo merezca.  Así las cosas, el comodín saldrá del Este. 

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