Archivos para junio 9, 2007

Pobre la relación entre la televisión local y el deporte

junio 9, 2007

Son muchos los fanáticos boricuas que noche tras noche, se quedan con las ganas de poder seguir sus selecciones o sencillamente ver algún partido en la tranquilidad de su hogar.  Las cadenas televisivas  puertorriqueñas no ponen de su parte para que el deporte en Puerto Rico siga creciendo.

Por MARCOS MEJÍAS ORTIZ, Cancha Local 

El pasado jueves comenzó la Serie Final de la NBA. Ya se ha jugado cerca del 35% del calendario de las Grandes Ligas. Y parece que a ningún canal local le importa. 

Desde que Deportes 13 pasó a mejor vida el pasado mes de abril, la programación deportiva a través de los canales locales es mínima. Claro, mucho fueron los defectos, por no decir horrores, de la programación de Deportes 13, pero al menos era una alternativa regular para quienes seguimos el deporte. 

Deportes 13 se convirtió en una empresa independiente ahora conocida como Deportes Puerto Rico. El único proyecto que tiene Deportes Puerto Rico al aire es la transmisión de los juegos del Baloncesto Superior Nacional (BSN) a través del canal del gobierno, canales 6 y 3. 

Actualmente, si una persona amante de las Grandes Ligas desea ver su deporte favorito, tiene que tener acceso a un sistema de cable o antena para poder ver baseball. De igual manera se encuentran los amantes de la NBA, que se encuentra en su fase de campeonato. 

Pero no solamente la transmisión de eventos deportivos estadounidenses ha pasado al olvido para las televisoras locales. Eventos deportivos puertorriqueños tampoco importan para los canales “grandes” de la Isla, entiéndase, Telemundo, canal 2; Televicentro, canal 4 y Univisión Puerto Rico, canal 11. 

El último evento grande que transmitió el canal 2 fueron las Olimpiadas de Atenas en el 2004, claro, aprovechando que son parte de NBC, cadena oficial de las Olimpiadas en Estados Unidos. También, Telemundo transmitió para el País el Centrobasket del 2003. Fuera de eso, la programación deportiva ha sido nula, excepto por aquellas veladas de boxeo que de vez en cuando transmiten cuando parece que no hay mas novelas que poner en pantalla. 

Caso igual es el de Televicentro. El canal 4 es un desastre en cuanto a programación deportiva. Una que otra pelea de boxeo, las cuales transmiten en diferido una o dos semanas después cuando ya todo el mundo sabe el resultado. Tienen el programa de “Cabalgata Deportiva Gillete” los sábados tarde en la noche, hora que nadie ve televisión. Por si acaso, la Lucha Libre no cuenta como transmisión deportiva.  Si no mal recuerdo, el ultimo evento deportivo que transmitió en directo el canal 4 fue el partido de exhibición entre la Selección Nacional de Baloncesto ante un equipo de estrellas liderado por el ex-NBA Magic Johnson en julio de 1994. ¡Casi 13 años! 

Univisión Puerto Rico no se queda atrás. Este canal, antes conocido como “Teleonce” era lo más cercano a un canal deportivo que tenia la Isla junto a su filial del Canal 7, Tele Isla. Ambos se compartían sinnúmeros de eventos como la NBA, las Grandes Ligas, el BSN, el voleibol en ambas ramas, competencias del Equipo Nacional de Baloncesto, Olimpiadas, entre otros. 

Desde que en el 2002 fue vendido a Univisión, el canal 11 borró de su lista de programación eventos deportivos.  Univisión Puerto Rico se ha convertido en una retransmisora de Univisión Miami y hasta parece un canal mexicano con tanta novela de ese país. Obviamente, no tenemos nada en contra nuestros hermanos mexicanos, nuestra molestia es como al canal 11 se le olvidó lo importante que es el deporte para los boricuas. 

A Univisión se le agradece que haya transmitido las Copas Mundiales de Fútbol del 2002 y 2006, pero por eso no dejan de ser un desastre en cuanto a deportes. 

Tele Isla parece un “shopper” televisivo. Lo único que tienen es boxeo los viernes en la noche. El canal 7 se ve prácticamente en toda la Isla, muy bien se pudiera convertir en un canal de deportes si ha Univisión le diera gana, o si se acordara lo mucho que al boricua le gusta el deporte. 

Desde el 2004 las trasmisiones de eventos importantes del deporte boricua han quedado en el olvido. Centrobasket 2004 y 2006, el Pre-Mundial del 2005 y el Mundial del 2006, todos eventos de baloncesto han sido transmitidos a la Isla a través de los sistemas de cable. Lo mismo ocurrió con los mundiales de voleibol en noviembre pasado. Lo que tal vez no saben estos sistemas de cable, es que la gran mayoría de la población no tiene la capacidad económica de pagar por estos servicios. Tal vez si lo saben, pero no les importa, lo que buscan es obligar a que la gente se subscriba a sus servicios. 

Las Finales de la NBA del 2003 y 2006 solo se vieron a través de los sistemas de cable. La Final del 2007 va en las mismas. 

Increíblemente, en un país tan beisbolero como Puerto Rico, no hay ni un solo canal que transmita aunque sea un juego a la semana. A menos que surga un milagro, la Serie Mundial de este año no será vista en la Isla, a menos que se tenga subscrición a un sistema de cable. Para colmo, la Serie del Caribe, solo se transmitió a través de Direct TV, reduciendo aún más la sintonía de los boricuas a tan importante evento. 

Este verano la Selección Nacional de Baloncesto tiene varios compromisos que de seguro serán de gran atención para la afición boricua. También se acercan los Juegos Panamericanos, y la Liga de Voleibol Superior Masculino comienza su temporada en agosto, por mencionar solo algunos eventos. Veremos si algún canal local se acuerda de lo importante y necesaria que es la transmisión de eventos deportivos, o si, en pleno siglo 21, tendremos que volver a las décadas de 1950 y 1960, y escuchar por radio y leer a través de los periódicos las incidencias de competencias deportivas. 

¡Gracias a Dios que existe el Internet!

Caso de Jorge Bryan Díaz

junio 9, 2007

La sombra de la relación política con los Estados Unidos nos persigue en el deporte.

Por MARCOS MEJÍAS ORTIZ, Cancha Local 

Aunque Puerto Rico cuenta con una soberanía deportiva, el hecho de que políticamente hablando ese poder soberano no exista, no para de afectar al deporte boricua. 

Este es el caso del joven canastero Jorge Bryan Díaz, hijo de una puertorriqueña, nacida en Nueva York, quien intenta representar a la Isla internacionalmente en el deporte del balón y aro. 

Díaz, de 17 años y 6’11” de estatura, nació en los Estados Unidos, hijo de un ecuatoriano y una boricua. Junto a su madre, vino a Puerto Rico a la edad de cuatro años y desde entonces ha establecido residencia en la Isla. Su desarrollo baloncelistico se ha dado en su totalidad en Puerto Rico, pero muy bien la Isla nunca pueda sacar provecho de ese desarrollo en los programas de las selecciones nacionales juveniles ni adultas.

Hasta el año 2001, nietos de puertorriqueños eran elegibles para jugar por Puerto Rico en competencias internacionales avaladas por la Federación Internacional de Baloncesto (FIBA).

Desde el Mundial del 2002, para representar a Puerto Rico, el atleta debe de haber nacido en la Isla o ser hijo de un (a) puertorriqueño(a) nacido (a) en la Isla. En otras palabras, se requiere ser boricua de primera o segunda generación para jugar en selecciones nacionales.

Un ejemplo de esto es el centro del equipo nacional Daniel Santiago. El pívot nació en los Estados Unidos, pero su abuelo era puertorriqueño, lo que permitió la elegibilidad del jugador para representar a Puerto Rico. Como la FIBA determinó que la regla no era retroactiva a ninguna fecha, Santiago podrá jugar por la Isla hasta que se retire como jugador.

Otro punto de la reglamentación indica que Puerto Rico puede nacionalizar, cada cuatro años, a cualquier jugador no importa el país, siempre y cuando no sea de Estados Unidos. Según FIBA, por los puertorriqueños ser ciudadanos estadounidenses, esto impide que podamos “nacionalizar” a un norteamericano nacido en la tierra de Tío Sam ya que compartimos la misma ciudadanía.

Ahora, un puertorriqueño, sin problema alguno, sí puede jugar por Estados Unidos si así lo decidiera.  ¿Qué qué? ¡Sí, así mismo!

El caso de Jorge Bryan Díaz no es el primero desde que se impuso esta regla de elegibilidad por la FIBA. Al centro de los Leones de Ponce, Jeffrey Aubry, nieto de puertorriqueños, no se le permitió representar a Puerto Rico en el Mundial del 2002, ya no cumplía con las nuevas reglas. Aubry fue considerado para jugar con la selección en los Panamericanos del 1999, pero no fue incluido y hoy día la selección resiente el no haberlo llevado a esa competencia. 

Puerto Rico no quiere que el caso de Aubry se repita con Bryan Díaz. 

Lo curioso de esto, es que si así lo decidiera, Bryan Díaz pudiera representar a los Estados Unidos, a pesar de que su desarrollo fue totalmente en Puerto Rico. 

El caso es sencillo, al Puerto Rico ser territorio de Estados Unidos, nuestra ciudadanía es la estadounidense, mejor conocida como la americana. En el baloncesto, si se es nacido en Puerto Rico, por ende se es ciudadano americano y se puede representar a los Estados Unidos sin ningún problema. Por el contrario, si se es nacido en Estados Unidos, y si se es boricua de tercera generación, el atleta estará imposibilitado de jugar por la Isla. 

¿Es justo? Claro que no, pero es la regla que existe. 

Bryan Díaz tiene las puertas abiertas para ser parte de los programas nacionales de Estados Unidos si así él lo quisiera, pero si deseara jugar por Puerto Rico, tal vez ese sueño nunca se cumpla. 

Durante esta semana,  la FIBA rechazó el pedido de la Federación de Baloncesto de Puerto Rico (FBPR) para permitir la elegibilidad de Bryan Díaz con la selección juvenil que jugará el Mundial de la categoría el próximo mes de julio en Serbia. 

Héctor “Hetín” Reyes y Rubén Nigaglioni, presidente y vicepresidente de la FBPR, respectivamente, viajarán a las oficinas centrales de la FIBA en Ginebra, Suiza donde defenderán la apelación de la negativa de la FIBA  a permitir a Bryan Díaz jugar por la Isla. La vista está fijada para el 27 de junio. El Mundial Sub 19 comienza el 12 de julio y el primer rival de los boricuas será España. 

Para los efectos de la FIBA, Bryan Díaz es sólo ciudadano americano y sólo podrá jugar por Estados Unidos. La FBPR abogará que el caso del juvenil es uno especial, ya que su desarrollo en el baloncesto ha sido en Puerto Rico. 

Aunque para nosotros, que seguimos el deporte sin importar colores políticos, pensamos, definitivamente, que el estado político y la relación de Puerto Rico con Estados Unidos han perjudicado, en cierta medida, el como conformar las selecciones nacionales ya que reduce el número de jugadores que puedan representar a la Isla.            

El caso de Jorge Bryan Díaz es sólo uno, que tal vez podamos ver repetido en futuras ocasiones. Esperemos que no.