Una experiencia inolvidable

Por ESTEBAN PAGÁN RIVERA, Cancha Local 

Desde que supe que venía a la Universidad de Sevilla para hacer estudios de intercambio, busqué el calendario del principal conjunto futbolístico de la ciudad, el Sevilla FC, para ver si había algún partido que no me podía perder. 

Imagínense mi sorpresa y emoción cuando vi que el actual campeón de Europa, el FC Barcelona, visitaría la ciudad andaluz el 3 de marzo.  Mi emoción creció cuando para ese entonces el Sevilla lideraba la liga, seguido por el Barsa.  Seguí buscando información, y me enteré que el Sevilla es actual campeón de la Copa UEFA, y mejor aún, ganó la Súper Copa de la UEFA, al derrotar al mismo Barcelona en el partido entre campeones de la Champions League y la Copa UEFA. 

Ver jugadores como Ronaldinho, Messi, Puyol…era una oportunidad que no podía dejar pasar.  Lo primero que hice cuando llegué a Sevilla fue visitar el estadio Ramón Sánchez Pizjuán, donde me dijeron que las taquillas se empezaban a vender una semana antes del partido.  Y allí estuve el primer día de ventas, antes que abriera la boletería.  Fui de los afortunados que tuvo boletos en sus manos, ya que en ese primer día de ventas de boletería las entradas se agotaron. 

El fútbol es vida en España.  Cada vez que veía grupos de fanáticos reunidos en las calles con banderas y entonando cánticos, y los carros tocándoles bocina cuando pasaban a su lado, me recordaba de las elecciones en Puerto Rico.  Finalmente entendí porque es que muchos dicen que la política es el deporte nacional de la Isla.  Y es que en España, se viven el fútbol con la misma pasión que los puertorriqueños se viven las elecciones. 

Uno de los momentos más emocionantes para mí fue ver el Barcelona practicar frente a mí.  Sabía que muchos en América darían mucho por estar en mi posición.  Allí, a varios metros, estaba Ronaldinho, el mejor jugador del mundo, practicando sus movidas. 

Ver un juego de fútbol en Europa es una experiencia inolvidable.  En el caso del Sevilla, los “hinchas”, o fanáticos extremos, se localizan detrás del gol norte, donde están los 90 minutos de acción entonando cánticos, brincando, y aplaudiendo.  Parece como si lo practicaran antes del encuentro, ya que los brincos, aplausos ye himnos están perfectamente sincronizados.  Me dio mucha gracia en varias ocasiones, ya que los fanáticos aprovecharon la ocasión para insultar a los rivales de la ciudad, el Real Betis, por los sucesos ocurridos el miércoles pasado, cuando ambos rivales no pudieron terminar un encuentro de la Copa del Rey debido a que un fanático del Betis le lanzó una botella al entrenador del Sevilla, Juande Ramos.   

Los primeros en anotar fue el Barcelona, producto de un cabezazo de Ronaldinho.  La sección del Barsa, en una esquina de la parte superior del estadio, celebró el gol, al igual que los varios fanáticos que estaban dispersos por el Sánchez Pizjuán. 

La fanaticada del Sevilla, aunque un poco más rezagada, no dejó que esa ventaja les impidiera seguir cantando.  Insistieron y apoyaron al Sevilla, hasta que los muchachos de Juande Ramos anotaron el del empate.  Puro delirio en las gradas. 

Así las cosas, la mitad acabó 1-1.  Durante el intermedio, se suscitó el primer conflicto en las gradas, cuando en el área de los hinchas del Sevilla llegó la fuerza de choque.  Al parecer había un infiltrado del Barsa que caldeó los ánimos en la sección.   

Empezó la segunda mitad, y el Sevilla cada vez se ponía más cerca de tomar la ventaja.  Cuando llegó el gol de oro, las gradas estallaron en júbilo, hasta petardos explotaron en las partes superiores del estadio.  La victoria estaba cerca… 

Pero fue después de ese gol que llegaron los momentos de morderse las uñas.  El Barcelona no iba a ceder el liderato de la Liga tan fácil, y todos sabían que equipo más peligroso que ese, no hay.  El Barcelona tuvo el balón la mayoría del tiempo, apretando en el área del gol.  En muchas ocasiones el Barsa tuvo oportunidades de oro las cuales hacían que el estadio entero aguantara la respiración, pero al parecer, no era la noche del FC Barcelona.  Sevilla también tuvo varias ocasiones en que el 3-1 parecía una realidad, pero la bola nunca encontró la maya.   

El tiempo pasaba, y cuando llegó a 90, el árbitro decretó cinco minutos más.  Los cinco minutos más largos para la fanaticada del Sevilla.  El Barcelona siguió haciendo presión, pero para no aval.   

Al final, el Sevilla FC derrotó al FC Barcelona 2-1, catapultando a los de Andalucía al primer lugar en la tabla de posiciones.  Se escuchaban muchos gritos de “Sevilla mejor equipo del mundo”, y por qué no.  Son los actuales líderes de la Liga Española, y tenedores de la Súper Copa de la UEFA.   

Deseo que todos los seguidores del deporte en general tengan la misma oportunidad de presenciar un encuentro como el que yo tuve la dicha de asistir.  Fue una de las mejores experiencias de mi vida, y ahora entiendo por qué el fútbol es casi una religión en Europa.  El ambiente es uno sin igual.  Espero poder asistir a más partidos durante mi estadía en España, y si lo hago, tengan seguro que le estaré contando.   

Explore posts in the same categories: Crónicas, Fútbol Español

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: