Archivos para octubre 2006

En el tope del mundo San Luis

octubre 29, 2006

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Felicidades a todos los fanáticos de los Cardenales de San Luis por tan merecida victoria.  Los Cardenales siempre han estado entre la elite de las Grandes Ligas, pero finalmente logran ese anhelado campeonato, en su primer año jugando en el nuevo Busch Stadium.

            Después de 26 años de espera, pocos esperaban que los Cardenales terminaran ganando su último juego de la postemporada.  San Luis terminó la temporada con marca de 83-78, aguantando un milagroso empuje de última hora por parte de los Astros de Houston.  Irónicamente, San Luis ha tenido muchos años mejores que este, pero no corren la misma suerte en la postemporada.  Las 83 victorias son la menor cantidad de juegos ganados para un equipo ganador de la Serie Mundial en la larga historia de las Grandes Ligas.

            Este campeonato de los Cardenales demuestra que el campeón de la Serie Mundial no es necesariamente el mejor equipo, sino la novena que mejor esté jugando en el momento indicado.  Los Yankees y Mets dominaron la temporada de 162 juegos, pero ambos se quedaron cortos.  Y esa es la hermosura del béisbol: no se acaba hasta que se acaba, haciendo referencia a la cita del legendario Yogui Berra.

            Casos recientes como los “wildcards” ganadores de la Serie Mundial en este inicio de siglo, los Red Sox, Marlins y Angels, demuestran que los equipos con más ganas, y los más calientes que entren, son los que salen por la puerta ancha.

wainwright.jpg            En el caso de San Luis, entraron a la postemporada de milagro, pero un juego ganado en la carretera para empezar la postemporada puede hacer la diferencia.  Despacharon rápidamente a los Padres, y se toparon con los favoritos Mets.  San Luis usó su veteranía a su favor, y de la mano de una gran actuación de su nuevo cerrador Adam Wainwright, sorprendieron al mundo. 

            En el caso de la Serie Mundial, pues la serie dejó mucho de que desear.  Nada contra los Cardenales y su triunfo, pero los Tigres no fueron los mismos.  Parece que llegaron al gran escenario, y se volvieron mantequilla.  Error tras error.  Los lanzadores hicieron cinco de ellos.  Pero no se preocupen por los Tigres, su cuerpo de lanzadores es uno joven, ya estarán de vuelta.

            Gran victoria para la Liga Nacional, ya que estaban empezando a ser pateados a gusto por la Liga Americana.  Los Cardenales se unen a los Marlins y Diamondbacks como los únicos tres representantes de la Nacional que se proclaman campeones de la Serie Mundial en los últimos 10 años.    

             Por poco se me queda Yadier Molina.  Puerto Rico ha visto nacer una estrella en esta postemporada.  Luego de una temporada regular para olvidar, Yadier se creció cuando de verdad contaba.  Fue el segundo mejor bateador de los Cardenales en este clásico de octubre, con .412 de promedio.  Muy bien pudo haber sido ganador del Jugador Más Valioso de la Serie Mundial, otorgado a David Eckstein.  Bravo Yadier, ahora puedes enseñar tu propia sortija a tus hermanos Bengie y José.   

Fotos: Morry Gash (The Associated Press)

¿Triunfal regreso de Benito Santiago? Ni pa’ tanto.

octubre 28, 2006

            Mucho se ha discutido sobre el regreso de Benito Santiago a los parques del béisbol invernal puertorriqueño.  Santiago, ex receptor todo estrellas de las Grandes Ligas, hizo su primera aparición en uniforme de béisbol invernal de Puerto Rico en 19 años, cuando empezó a practicar esta semana con los Leones de Ponce.

            Santiago, uno de los mejores receptores que ha producido la Isla, ganó el premio del Novato del Año de la Liga Nacional en el 1987, cuando empezó su carrera con los Padres de San Diego.  Durante sus 19 temporadas en las Grandes Ligas, Santiago participó en cinco Juegos de Estrellas.  Se hizo famoso por su tiro a segunda para atrapar corredores tratando de robar bases, el cual lo hacía arrodillado, en vez de parado como lo hacen la mayoría de los receptores. 

            En su carrera, vistió el uniforme de nueve equipos.  Tuvo un promedio de .263, con 1,830 indiscutibles.  Colectó 323 dobles, 217 cuadrangulares y 920 carreras impulsadas.  Sin duda, grandes números que cualquier receptor envidiaría. 

            Sin embargo, mientras ponía grandes números en las Grandes Ligas, Santiago nunca regresó a liga que lo vio crecer.  Ahora, cuando no tiene más remedio, regresa a la liga invernal.

            Su salida de las Grandes Ligas no fue nada triunfal.  En el 2005, fue firmado por los Piratas de Pittsburg, luego de que estos cambiaran a su receptor titular, Jayson Kendall, a los Atléticos de Oakland, buscando salir de su salario.  Era esperado que Santiago se convirtiera en el receptor titular.  Pero una infección viral lo mandó a la lista de lesionados, luego de que acumulara promedio de .261 en sus primeros partidos (23/6).  Mientras Santiago se recuperaba, los receptores jóvenes aprovecharon la oportunidad, y pusieron buenos números.

            Para terminar de dañar sus probabilidades de regresar a su posición titular, luego del virus Santiago rechazó jugar en las ligas menores para rehabilitarse.  Ocho días después de su negación, fue dejado en libertad por los Piratas.

            Viendo estos antecedentes, pienso que Santiago es una persona muy orgullosa, que no puede bregar con la manera en que se retiró del diamante.  Ahora está utilizando a los Leones de Ponce como su posible “exitoso” retiro del béisbol.  Y para colmo, muchos lo reciben con trompetas y confeti.

            Y eso nos lleva a la raíz del problema del béisbol invernal en Puerto Rico, la falta de interés de los jugadores de Grandes Ligas de participar en la liga de la Isla.  En República Dominicana, jugadores estrellas como Miguel Tejada, Plácido Polanco, José Reyes, entre muchos otros, sí sudan el uniforme de sus respectivos equipos en la liga invernal.  En Venezuela, Miguel Cabrera dice presente.  Esa es la razón por la que Puerto Rico se ve ahora como el “hazme reír” de la Serie del Caribe. 

           Un aplauso a jugadores como Alex Cora, Alex Cintrón, Yadier Molina y Tony Valentín que sí han dicho presente en el béisbol invernal.  No me sorprendería que Benito Santiago fuera abucheado en todos los estadios que juegue este año, si es que hay personas en las gradas.   Y esperen a que llegue Igor….

Foto: Benito Santiago durante entrenamientos primaverales con los Piratas (Scout.com).

Cierre de liga de Fantasy

octubre 25, 2006

Por este medio queremos anunciar a todos nuestros lectores que la liga de Fantasy Basketball de Cancha Local cerrará inscripciones a las 12:00 am del viernes (noche del jueves).  Todos los interesados en pertenecer a la liga, tienen hasta el momento indicado para hacerlo.  Para ingresar, solo visite la página de Fantasy en este blog.

Llegó el clásico de otoño…

octubre 22, 2006

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Llegamos al final compañeros. La Serie Mundial está aquí, y no hay tren subterráneo para llegar a los dos parques de los equipos que  todos esperaban.  En una esquina tenemos la sopresa de las Grandes Ligas 2006, los Tigres de Detroit. Estos no ven  sortijas de campeonato desde 1984 y hace tres años tuvieron una desastrosa temporada con 119 derrotas. Las cosas son distintas ahora.

En la otra esquina, están  los Cardenales de San Luis,  que llegan luego de una difícil serie contra los Mets de Nueva York. Su última visita al clásico fue en el 2004  y, sin darse cuenta, fueron barridos por los Medias Rojas de Boston. No se bañan en champán con etiqueta de  Serie Mundial desde 1982. 

Gatos vs. pájaros. Iván vs. Yadier. Leyland vs. La Russa. Pujols vs. el mundo.

¿El cuento de Cinderela se repetirá si los Tigres ganan o los Cardenales le cerrarán el pico a muchos expertos si demuestran que se merecen estar donde están?

Aquí me tendré que ir a favor de Detroit, lo dice la lógica, ¿no?

rogers.jpgPrimero, poseen una poderosa rotación de lanzadores que dominó a los Yankess y barrió a los Atléticos. Fueron primeros en efectividad en la Liga Americana y como han lucido en la post temporda no dan indicios de retoceder. El novato Justin Verlander comenzará el primer juego, quien terminó una magnífica temporada con marca de 17-9 con 3.63 de efectividad.  El frío no lo afectó en el ALCS; veremos si lo sacude en el clásico. Los que le siguen no comen cuentos.  Kenny Rogers, Nate Robertson y Jeremy Bonderman hicieron  excelente labor en la lomita.  El bullpen cuenta con las rectas de fuego de Zumaya y Fernando Rodney.

Los lanzadores de los Cardenales están deficientes.  El Cy Young Chris Carpenter no ha lucido dominante, cogiendo palos en la primeras entradas. Los Tigres deben tomar la delantera temprano, pues Carpenter se endereza mientras se alarga el partido.  Su lanzador que iniciará el primer partido,  el también novato Anthony Reyes, fue maltratado por los Mets y los Tigres pueden hacer lo mismo (5-8 y efectividad de 5.08). Los que pueden dar peligro son  los Jeffs. Waever se fue de tú a tú con el veterano Tom Glavine y logró una victoria, mientras Suppan durmió los bates de los Mets y sacudió un cuadrangular  para ser el Jugador Más Valioso de la NLCS. 

Yadier Molina, un seguro Guante de Oro 2006, los puede ayudar. Los Tigres no se quedan atrás.Pudge Rodríguez (posiblemente el mejor receptor en la historia de las Grandes Ligas, 11 Guantes de Oro y siete campañas con 50 por ciento explotando corredores) ,  es el guardaespaldas de los lanzadores felinos.  ¿ Quién se atreverá a robar bases?

Respecto a los bates de ambos equipos, Detroit pega más duro. Magglio Ordóñez, Carlos Guillén,Curtis Granderson, Plácido Polanco, Greg Monroe son jugadores de contacto. Ordóñez tiene poder de sobra, lo desmotró con dos cuadrangulares para asegurar el pase de los Tigres.

Por los Cardenales, Albert Pujols es un volcán dormido. En la NLCS empujó una carrera. Veremos que trucos hará con el madero. Scott Rolen, Scott Speizio y Molina son los bates calientes. So Taguchi ha hecho su trabajo y se ganó un espacio regular en la Serie Mundial. Los demás tienen que contribuir.

Los Tigres, con su magnífico pitcheo y caliente ofensiva deben ser los ganadores. La Russa puede usar las mismas estrategias que le ayudó a vencer a los Padres y a los Mets. Vienen cansados y los Tigres tuvieron tiempo para analizar a sus contrincantes. 

Los Tigres en seis, al menos que ocurra lo inesperado…

¡Qué comience la acción!

foto Kenny Rogers (MLB Photos)

Crónica: Frustración boricua por los Mets

octubre 21, 2006

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El boricua Yadier Molina brinca en celebración del último strike cantado a su compatriota Carlos Beltrán. 

Que dolor.  Que frustración.  Nada nuevo para los puertorriqueños cuando se habla de deporte.  Aunque no era el equipo de Puerto Rico en el Clásico Mundial de Béisbol, los Mets de Nueva York desarrollaron una increíble base de fanáticos en la Isla, debido a que contaron con seis puertorriqueños en su equipo, entre ellos, tres de los más queridos por todos, Carlos Delgado, Carlos Beltrán y José “Tony” Valentín. Y la derrota del viernes dejó un dolor amargo, aunque para muchos conocido, en todos los puertorriqueños.

            Aunque empecé a ver el juego en las oficinas de Prensa Asociada, cuando salí de mis horas laborables decidí ir a Buffalo Wings en la avenida Roosevelt, uno de mis sitios predilectos para ver juegos en público.    Fui a buscar a una amiga, quien apenas entiende béisbol, ¡pero un partido así todo el mundo tenía que verlo!  Allí me esperaban un grupo de amistades, entre ellos uno que es fanático de los Cardenales desde que le cambiaban los pañales. 

            ¡Que clase de ambiente!  Lo que faltaba eran los vendedores de maní y platanutres entre el público.  El local estaba lleno a capacidad, yo y muchos más tuvimos que quedarnos parados.  Y claro, todos le iban a los Neuyorican Mets.  Sólo mi amigo le iba a los Cardenales.  El ambiente era tan intimidante para los fanáticos de San Luis, que mi amigo dijo que si los Mets se iban al frente, le iba al equipo neoyorquino.

            Llegué mientras el juego estaba en la sexta entrada, 1-1.  Justamente a tiempo para ver una de las jugadas más espectaculares que he visto en mi vida.  Scott Rolen bateá un profundo elevado al jardín izquierdo, Endy Chávez se pega a la verja, esa bola se va…, brinca….¡la bola se quedó en su guante, y la regresa al “infield” para completar la doble matanza en primera base!  Histeria completa en Buffalo Wings. Todos gritaban y brincaban como si estuvieran en el mismísimo Shea Stadium. 

            Sin embargo, esa fue la única celebración de los fanáticos esa noche.  La magistral actuación del lanzador cardenal Jeff Suplan no brindó mucha emoción a los fanáticos de los metropolitanos.  En la parte baja de la sexta, el boricua Tony Valentín se presentó a la caja de bateo con las bases llenas, y un solo out.  “Tony Tony Tony” gritaba el público en Buffalo Wings.  Uno de mis amigos se me acerca y me dice “se va a ponchar, es puertorriqueño y no puede en los momentos de presión”.  Bueno, así fue.  Tony se ponchó con un swing horrible a un lanzamiento en la tierra.  “¡Te lo dije!”, me decía aireado mi amigo. 

            No pasó mucho hasta la novena.  En la parte alta, Scott Rolen conectó sencillo, y preparó la escena para el boricua olvidado por muchos, Yadier Molina, quién fue opacado en la serie por sus compatriotas vistiendo el uniforme de los Mets.  Muchos caímos en cuenta de lo que iba a suceder cuando Endy Chavez sólo miraba hacia arriba, y no hacía el esfuerzo de robarse otro cuadrangular.  La bola cayó en el bullpen de San Luis.  En Buffalo Wings reinó el silencio.  Al igual que en el Shea, el “shock” reinaba en el público.  “¡Por lo menos fue un boricua!”, dije.  “¡No importa!”, me contestaron.  Yadier corrió las bases, pero pocos fueron los que le aplaudieron en Puerto Rico.

            Pero lo peor estaba por venir.  Abajo 1-3, los Mets tuvieron su última oportunidad de hacer algo al respecto.  Valentín y Chavez empezaron con sencillos la novena.  Todos en Buffalo Wings esperaban el regreso de los Mets.  Volvió el entusiasmo y la gritería.  Poco duró, ya que Cliff Floyd se ponchó, y José Reyes bateó una línea directa al jardinero Jim Edmonds.  Paul LoDuca se convirtió en la última esperanza, y su paciencia en el plato le ganó un boleto gratis, y el escenario ideal para todos los fanáticos puertorriqueños del béisbol en Puerto Rico.  Abajo por dos carreras, dos outs, en la última entrada del séptimo juego de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional, el boricua Carlos Beltrán, oriundo de Manatí, se presentaba en la caja de bateo.  La lluvia caía en Shea.  Ese momento me trasladó al pasado marzo, cuando el equipo de Puerto Rico se enfrentaba a Cuba en el último juego de la segunda ronda del Clásico Mundial de Béisbol.  Allí estaba yo, trabajando en el área de fotografía junto al “dugout” de Puerto Rico, con la lluvia cayendo torrencialmente, y Puerto Rico bateando en la parte baja de la octava entrada tratando de empatar el juego.  Todos sabemos como terminó esa historia.

            Pues como aquella noche de marzo, la lluvia caía en el Shea Stadium, y el pase de los Mets a la Serie Mundial estaba en las manos de un boricua que jugó en ese equipo del Clásico.  “¡Es boricua!  ¡Se va a ponchar!  ¡Los boricuas no pueden con la presión!”, volvía y repetía mi pesimista amigo.  Bueno, solo tomaron tres lanzamientos para que Carlos Beltrán se ponchara, enviando a los Mets más temprano que lo deseado a sus hogares.  Buffalo Wings se quedó en un silencio sepulcral, mientras la mayoría de los presentes se dirigían hacia la salida.

            Yo sólo miraba la gigantesca pantalla, atónito, viendo como los Cardenales celebraban en el terreno del Shea Stadium.  ¿Cómo fue posible?  Bueno, como ya expuso Jorge Figueroa, no batearon en momentos oportunos.  Fui yo mismo quién predijo que los Mets iban a ganar en cinco juegos.  Pero tengo que aceptar que no tomé en consideración algo que no se mide por estadísticas: la experiencia y la veteranía.  Los Cardenales estaban tan recientes como en el 2004 en la Serie Mundial.  Jeff Suppan, quien comenzó el viernes, derrotó a Roger Clemens en el séptimo juego de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional del 2004.   Por otro lado, los Mets, apenas tenían experiencia en la postemporada.  Beltrán hizo historia en el 2004, y Glavine es un veterano de la postemporada, pero aparte de eso,  su cuerpo de lanzadores era uno sin experiencia, y sus caballos como José Reyes, David Wright y Carlos Delgado estaban en su primera postemporada. 

            Volviendo al comentario curioso de que los puertorriqueños no pueden en el “clutch”, en verdad me estoy asustando.  Siempre he sido creyente de que nuestras selecciones nacionales tienen un tipo de embrujo de que nunca ganan ese juego importante.  Pero viendo la manera en que Valentín y Beltrán se poncharon, este embrujo está llegando a otros niveles.  Ahora resulta ser que no es necesario que tengan el uniforme de Puerto Rico puesto para que nuestros atletas fallen en los momentos cruciales.  ¿Qué hemos hecho los boricuas para merecernos esto?  Hay que investigar. 

            Por otro lado, Yadier e Iván se encontrarán la Serie Mundial.  Un orgullo de que los dirigentes en el campo de juego, los receptores, sean ambos puertorriqueños.  La sangre nueva de Yadier Molina contra la vieja escuela de Iván Rodríguez.  Los Tigres se ven muy fuertes, pero seguimos descartando a los Cardenales, y siguen haciendo de las suyas.  Apostaría a Detroit, pero ya San Luis me daño un pronóstico.  Estoy con los brazos amarrados.  Bueno, que remedio.  Detroit en siete. 

Foto: endi.com

Se estrellan los Mets… los Cardenales vuelan alto.

octubre 20, 2006

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Parece que el boricua Yadier Molina estuvo guardando su artillería pesada para la postemporada. Su labor en la receptoría durante la pasada campaña tenía convencido a Tony La Russa,   y no había por qué cuestionar su pobre desenpeño con el madero.  Tenía cuatro carreras impulsadas y un cuadragular en la serie de campeonato de la Liga Nacional antes de dar el bambinazo más importante de su carrera  en la novena entrada del séptimo juego que silenció  a más de 57 mil fanáticos que se dieron cita en el Shea Stadium para ver a los Mets estrellarse luego de una fabulosa temporada.

Así es el béisbol compañeros,  un puertorriqueño dejo a seis boricuas activos de los Mets  fuera del clásico de octubre. Ironías de la vida. Ahora, los Cardenales se enfretarán este sábado a los motivados Tigres de Detroit. Pero antes de analizar la Serie Mundial que se aproxima, le echaremos un vistazo a la picante  serie de siete juegos entre los Mets y Cardenales.

Como ya mencioné, Molina despertó con su madero  y tuvo una serie de ensueño, además de su excelente labor con los lanzadores de San Luis. El  premio del Jugador Más Valioso se lo llevó Jeff  Suppan  al ser veneno para los Mets, limitandolos a una carrera y cinco hits en 15 entradas durante sus dos salidas. No podemos olvidar su cuadrangular en el tercer juego que fue clave para la victoria de los pájaros rojos.  Merecido el premio.

Me gustaría saber que hubiera  pasado si  los lanzadores de Nueva York Pedro Martínez, Orlando ‘El Duque’ Hernández, Victor Zambrano y Duaner Sánchez hubieran llegado ilesos a la postemporada. Nunca sabremos.

Buen trabajo del lanzador de 25 años Oliver Pérez que, a pesar de tener un récord perdedor y ser el peor pitcher en iniciar un séptimo juego de campeonato de liga, demostró cría y lució airoso en sus dos salidas a la lomita.

Los Carlos se combinaron con seis cuadrangulares y 13 empujadas con cada un promediando más de .3oo. Tony Valentín impulsó cinco carreras.  Endy Chávez se pusó los ganchos voladores al hacer una espectacular atrapada, robándole  un cuadragular a Scott Rolen que hubiera aniquilado a los Mets temprano en el último juego. Pero no fue suficiente.  Devastadores ponches de Valentín y Beltrán con bases llenas en el séptimo juego fueron claves para la derrota. Qué sucedio? Mi opinión, mala suerte.

Los Mets venían a la postemporada con mejor récord de 97-65, insuperable en la Liga Nacional. Delgado, Beltrán, José Reyes, Valentín y David Wright tuvieron destacadas campañas. Pero su cuerpo de lanzadores no fue el mejor a pesar de jugar bastante bien contra los Cardenales. Un equipo que tenía todas las armas para ganar pero con un talón de Aquiles en la lomita.  Murieron como guerreros.

Ahora los Mets se irán a pescar, mientras  los Cardenales, que no tuvieron su mejor campaña y sudaron fuerte para asegurar su pase a la post  temporada, vuelan directo para la Serie Mundial a combatir un campeonato contra los Tigres. Banquete en el clásico. Molina vs. Rodríguez. !Qué comience la acción!

 Esteban les hablará proximamente más a fondo de los Mets-Cardenales. No se lo pierdan.

¡Bravo Iván!

octubre 16, 2006

            Muchos quisieran tener la oportunidad de volver al pasado, antes que empezara esta temporada de Grandes Ligas, y apostar un millón de dólares a que los Tigres de Detroit iban a ganar el campeonato de la Liga Americana.  De seguro muchas personas hubieran apostado en contra de eso. 

            El recién campeonato obtenido por los Tigres es demostración de una de las cosas que más amo del béisbol: la paridad.  Desde que los Yankees ganaran la Serie Mundial en el 2000, ningún equipo ha repetido un título de Serie Mundial.

            Entonces uno trata de indagar, ¿qué hicieron los Tigres?  Bueno, tuvieron a Magglio Ordoñez saludable toda la temporada, su cuerpo de lanzadores maduró, entre muchas otras cosas más.  Pero para mí, si hay alguien invaluable en ese “clubhouse”, es el receptor de Vega Baja, Iván “Pudge” Rodríguez. 

            Pudge llegó a Detroit en el 2004, un año después de ganar su primer y único campeonato mundial con los Marlins de Florida.  En el 2003, Iván llevó su juego a otro nivel.  No solo cargó con la responsabilidad de manejar un grupo de jóvenes lanzadores con un potencial enorme, y convertirlos en campeones mundiales, sino también cargó con la ofensiva de la novena floridiana, bateando tercer bate la mayoría de la temporada.  Durante esa postemporada, fue nombrado Jugador Más Valioso de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional.  Además, fue quien estuvo detrás del plato en esa joya histórica que lanzó Josh Beckett en el sexto juego de la Serie Mundial, cuando completó nueve entradas en las que permitió solamente dos hits en Yankee Stadium, dándole el campeonato mundial a los Marlins.

            Luego de esa temporada, los Marlins no le ofrecieron la cantidad de dinero que pedía, y firmó por cuatro años y $40 millones con los Tigres, quienes habían perdido 119 juegos en el 2003.  Fue del equipo campeón, al peor equipo posible. 

            Tres años después, Iván y los Tigres están en la Serie Mundial.  Aunque ya no carga con la ofensiva del equipo como lo hacía en Florida,  este año, promedió .300, con 13 cuadrangulares, y 69 carreras impulsadas. 

                                                         

           A pesar de que no ha lucido en la postemporada con el madero (.172), su presencia detrás del plato ha sido vital.  Por ejemplo, ¿cómo se explica el renacer de Kenny Rogers?  Pues Rogers ha rejuvenecido, porque tiene detrás del plato a quién creció con el en Texas.  Rogers hizo su primera aparición en las Grandes Ligas en 1989 con los Rangers de Texas, e Iván entró en el 1991.  Sin embargo, fue en 1993 que Rogers empieza como iniciador, claro, con Iván detrás del plato.  En ese año, Rogers acumula marca de 16-10, y dos años mas tarde, de 17-7.  Desde ese entonces, el ahora lanzador de 41 años ha parado en varios equipos.  En el 2006, se vuelve a encontrar con Iván Rodríguez, en otro ambiente totalmente distinto.  Ambos volvieron a encontrar esa química que tenían a principios de la década de los noventas, y ahora lucharán por un título mundial para la ciudad de Detroit.

            Aparte de Kenny Rogers, la rotación de los Tigres promedia 25 años.  Este grupo es encabezado por Jeremy Bonderman, de 23 años, que al igual que Josh Beckett en el 2003, ha alcanzado el estrellato en la postemporada.  Iván, una vez más, ha sabido sacar lo mejor de un grupo de jóvenes lanzadores con mucho potencial, en el momento más crucial.

            Mi punto es, que en el caso de Iván Rodríguez, su valor no se mide con estadísticas, sino con los efusivos abrazos que recibe de su dirigente, Jim Leyland, y de todo el cuerpo de lanzadores cada vez que ganan, ya que son agradecidos de tener el mejor receptor de todos los tiempos detrás del plato.  

 fotos (mlb.com, latino-mlb-players.com, beisbolprofesional.net)